
Defence R&D organisation
El Ministerio de Defensa cuenta con diversos organismos con roles diferenciados en el ámbito de la I+D+i de defensa. En la parte superior de esta estructura, asumiendo funciones de dirección, se encuentra la Secretaría de Estado de Defensa, responsable de la planificación, impulso y gestión de las políticas de innovación y desarrollo tecnológico en el sector. Dentro de esta organización, la Dirección General de Estrategia e Innovación de la Industria de Defensa (DIGEID) es el órgano directivo encargado de planificar, desarrollar y supervisar la ejecución de estas políticas, las cuales las lleva a cabo a través de la Subdirección General de Planificación, Tecnología e Innovación (SDG PLATIN).

La creación de la DIGEID en 2024 responde a la necesidad de reforzar la autonomía estratégica de España en el ámbito de defensa, impulsando sus capacidades tecnológicas e industriales. Este organismo lidera la visión estratégica, la planificación y la política industrial de defensa, integrando la innovación y el desarrollo tecnológico para fortalecer la competitividad y el liderazgo del país en el panorama internacional.
La SDG PLATIN se encarga de planificar y programar las políticas de armamento y material y de investigación, desarrollo e innovación del Departamento, así como dirigir y controlar su ejecución. Adicionalmente es responsable de proponer y dirigir los planes y programas de investigación y desarrollo de sistemas de armas y equipos de interés para la defensa nacional, en coordinación con los organismos nacionales e internacionales competentes en este ámbito y controlar los activos inmateriales derivados de aquellos, que se hayan obtenido, total o parcialmente, con fondos públicos del Ministerio de Defensa, mediante la creación y mantenimiento de los oportunos registros de activos.
Además, el Ministerio de Defensa cuenta con distintos organismos dedicados a la investigación y la ejecución de proyectos de I+D+i. En algunos casos, esta actividad constituye su objetivo principal, mientras que en otros se desarrolla como una función complementaria a su misión fundamental. Dentro de este grupo, destaca el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial «Esteban Terradas» (INTA), un organismo autónomo adscrito a la Secretaría de Estado de Defensa. Como Organismo Público de Investigación (OPI), el INTA desarrolla actividades de investigación científica y técnica de carácter dual, además de prestar servicios tecnológicos. Sus principales áreas de actuación abarcan la tecnología aeroespacial, aeronáutica, hidrodinámica y las tecnologías de defensa y seguridad.
En el ámbito de la formación y la investigación, los Centros Universitarios de la Defensa (CUD) constituyen un activo importante. Si bien su finalidad principal es la impartición de titulaciones universitarias de grado, también asumen la definición y el desarrollo de líneas de investigación de interés para las FAS. Esta labor se realiza en colaboración con otras entidades y organismos públicos de enseñanza e investigación, siempre dentro del marco de la seguridad, la paz y la defensa, contribuyendo a la generación de conocimiento y talento en áreas estratégicas.
La naturaleza transversal de la I+D+i dentro del Ministerio exige una coordinación estrecha con otros organismos directivos responsables de políticas que puedan requerir o impulsar actuaciones de I+D+i. Esta coordinación se realiza bajo la dirección de la DIGEID. Por ejemplo, en lo referente a infraestructuras, la colaboración con la Dirección General de Infraestructuras (DIGENIN) es fundamental, mientras que en el ámbito de los Sistemas de Información y Comunicaciones/Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (CIS/TIC), la coordinación se establece con el Centro de Sistemas y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (CESTIC). En ambos casos, esta colaboración se rige por las políticas sectoriales aplicables y por las directrices de la política de I+D+i del Departamento, con el objetivo de focalizar los esfuerzos en retos tecnológicos relevantes para la defensa y evitar la duplicidad con la I+D+i de fines civiles.
Finalmente, toda la estructura del Ministerio de Defensa, y de manera destacada las FAS a través del Estado Mayor de la Defensa (EMAD), juegan un rol crucial como originadores de las necesidades de capacidades militares y como usuarios finales de los resultados de la I+D+i. Su capacidad para definir los requerimientos operativos reales y validar las soluciones tecnológicas aporta un valor significativo a los proyectos, asegurando su pertinencia y facilitando su potencial adopción.
